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4.38 ¿Está siempre mal la eutanasia?

El final de la vida

El termino “eutanasia” se ha convertido en sinónimo de matar a alguien que ya no quiere vivir mas: matar a alguien porque así lo desea. En el caso de la eutanasia, acabamos con la vida que Dios nos ha dado en custodia, resumiendo, ponemos fin a algo que no nos pertenece. 

En vez de ayudar a alguien a amar y respetar la vida que Dios nos ha dado, esta persona es asistida a terminar con su vida. Practicar la eutanasia viola el antiguo juramento del físico grifo Hipócrates.  Un ser humano nunca tiene derecho a terminar su propia vida, esta es la razón por la cual la eutanasia siempre está mal. 

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Sí, por medio de la eutanasia matamos una vida que Dios nos ha confiado. Nos volvemos contra Dios y rechazamos el don de la vida.

La sabiduría de la Iglesia

¿Qué prohíbe el quinto mandamiento?

El quinto mandamiento prohíbe, como gravemente contrarios a la ley moral:

  • El homicidio directo y voluntario y la cooperación al mismo.
  • El aborto directo, querido como fin o como medio, así como la cooperación al mismo, bajo pena de excomunión, porque el ser humano, desde el instante de su concepción, ha de ser respetado y protegido de modo absoluto en su integridad.
  • La eutanasia directa, que consiste en poner término, con una acción o una omisión de lo necesario, a la vida de las personas discapacitadas, gravemente enfermas o próximas a la muerte.
  • El suicidio y la cooperación voluntaria al mismo, en cuanto es una ofensa grave al justo amor de Dios, de sí mismo y del prójimo; por lo que se refiere a la responsabilidad, ésta puede quedar agravada debido al escándalo o atenuada por particulares trastornos psíquicos o graves temores.

[CCIC 470]

¿Qué tratamientos médicos se permiten cuando la muerte se considera inminente?

Los cuidados que se deben de ordinario a una persona enferma no pueden ser legítimamente interrumpidos; son legítimos, sin embargo, el uso de analgésicos, no destinados a causar la muerte, y la renuncia al “encarnizamiento terapéutico”, esto es, a la utilización de tratamientos médicos desproporcionados y sin esperanza razonable de resultado positivo. [CCIC 471]

¿Está permitida la eutanasia? ¿Está permitido ofrecer ayuda para morir?

La eutanasia en sentido propio, es decir, toda acción u omisión que por su naturaleza y en la intención causa la muerte con el fin de eliminar cualquier dolor, constituye siempre un homicidio, gravemente contrario a la ley de Dios. 

En cambio, no son eutanasia propiamente dicha y, por tanto, son moralmente aceptables la administración adecuada de calmantes (aunque ello tenga como consecuencia el acortamiento de la vida) o la renuncia a terapias desproporcionadas (al llamado encarnizamiento terapéutico), que retrasan forzadamente la muerte a costa del sufrimiento del moribundo y de sus familiares. La muerte no debe ser causada, pero tampoco absurdamente retrasada. Aunque la muerte se considere inminente, los cuidados ordinarios debidos a una persona enferma no pueden ser legítimamente interrumpidos. La legalización de la eutanasia es inaceptable no sólo porque supondría la legitimación de un grave mal moral, sino porque crearía una intolerable presión social sobre los ancianos, discapacitados o incapacitados y todos aquéllos cuyas vidas pudieran ser consideradas por alguien como de “baja calidad” y/o como una carga social. Los cuidados paliativos constituyen una forma privilegiada de la caridad desinteresada. Por eso, deben ser promovidos. [Youcat 382]

Esto es lo que dicen los Papas

En un contexto social y cultural que, haciendo más difícil afrontar y soportar el sufrimiento, agudiza la tentación de resolver el problema del sufrimiento eliminándolo en su raíz, anticipando la muerte al momento considerado como más oportuno…Confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios, en cuanto a la eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana. [Papa Juan Pablo II, Evangelium Vitae, 15.65]