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3.11 ¿Qué tipo de oración es el Padrenuestro?

Maneras de rezar

Al llamar a Dios "Padre Nuestro" (Mt 6: 9-13)Mt. 6:9-13 Entonces pues, recen de esta manera: Padrenuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino, hágase siempre tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan nuestro de cada día; perdona nuestras ofensas; como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal., demuestras que crees que Dios nos creó y por lo tanto es nuestro Padre. Rezamos por la venida de su reino, y podemos reconocer los signos del Reino de Dios en las cosas buenas que experimentamos a nuestro alrededor.

Al decir "Hágase tu voluntad", pides que tu voluntad sea conforme a la Voluntad de Dios. En última instancia, es sólo haciendo la Voluntad de Dios que puedes llegar a ser verdaderamente feliz. En la app #TwGOD, encontrarás la oración del Padre Nuestro en muchos idiomas.

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Jesús enseñó a sus discípulos el Padrenuestro: al rezarlo honras a Dios, pides lo que necesitas, prometes perdonar y suplicas protección.

La sabiduría de la Iglesia

¿Qué lugar ocupa el Padre Nuestro en las Escrituras?

El Padre Nuestro es “el resumen de todo el Evangelio” (Tertuliano); “es la más perfecta de todas las oraciones” (Santo Tomás de Aquino). Situado en el centro del Sermón de la Montaña (Mt 5-7), recoge en forma de oración el contenido esencial del Evangelio. [CCIC 579]

¿Por qué decimos Padre “nuestro”?

“Nuestro” expresa una relación con Dios totalmente nueva. Cuando oramos al Padre, lo adoramos y lo glorificamos con el Hijo y el Espíritu. En Cristo, nosotros somos su pueblo, y Él es nuestro Dios, ahora y por siempre. Decimos, de hecho, Padre “nuestro”, porque la Iglesia de Cristo es la comunión de una multitud de hermanos, que tienen “un solo corazón y una sola alma” (Hch 4, 32). [CCIC 584]

¿Cómo está compuesta la oración del Señor?

La oración del Señor contiene siete peticiones a Dios Padre. Las tres primeras, más teologales, nos atraen hacia Él, para su gloria, pues lo propio del amor es pensar primeramente en Aquél que amamos. Estas tres súplicas sugieren lo que, en particular, debemos pedirle: la santificación de su Nombre, la venida de su Reino y la realización de su voluntad. Las cuatro últimas peticiones presentan al Padre de misericordia nuestras miserias y nuestras esperanzas: le piden que nos alimente, que nos perdone, que nos defienda ante la tentación y nos libre del maligno. [CCIC 587]

¿Qué significa “No nos dejes caer en la tentación”?

Pedimos a Dios Padre que no nos deje solos y a merced de la tentación. Pedimos al Espíritu saber discernir, por una parte, entre la prueba, que nos hace crecer en el bien, y la tentación, que conduce al pecado y a la muerte; y, por otra parte, entre ser tentado y consentir en la tentación. Esta petición nos une a Jesús, que ha vencido la tentación con su oración. Pedimos la gracia de la vigilancia y de la perseverancia final. [CCIC 596]

¿Qué dice el Padrenuestro?

Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal.

Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria

por siempre. Amén

 

En latín:

Pater noster, qui es in caelis;

sanctificetur nomen tuum; adveniat regnum tuum,

fíat voluntas tua, sicut in caelo et in terra.

Panem nostrum quotidianum da nobis hodie; et dimitte nobis debita nostra,

sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;

et ne nos inducas in tentationem; sed libera nos a malo.

Quia tuum est regnum, et potestas, et gloria

in saecula. Amen.

 

El Padrenuestro es la única oración que Jesús mismo enseñó a sus discípulos (Mt 6,9-13; Lc 11,2-4). Por eso el Padrenuestro se llama también "la oración del Señor". Cristianos de todas las confesiones la rezan a diario, tanto en las celebraciones litúrgicas como en privado. La conclusión "Tuyo es el reino..." se menciona ya en las Constituciones apostólicas” (Didaché, que data de alrededor del año 150 d.C.) y puede añadirse al Padre Nuestro. [Youcat 511]

¿De dónde sacamos la confianza de llamar “Padre” a Dios?

Tenemos la osadía de llamar a Dios Padre porque Jesús nos ha llamado a su lado y nos ha hecho hijos de Dios. En comunión con él, que “está en el seno del Padre” (Jn 1,18), nos atrevemos a decirle a Dios "¡Abba, Padre!" [Youcat 515]

¿Cómo somos transformados por el Padrenuestro?

El Padrenuestro nos permite descubrir, llenos de alegría, que somos hijos de un único Padre. Nuestra común vocación es alabar a nuestro Padre y vivir entre nosotros como “un solo corazón y una sola alma” (Hch 4,32).

 

Puesto que Dios, el Padre, ama a cada uno de sus hijos con el mismo amor exclusivo, como si fuera el único ser objeto de su afecto, nosotros tenemos que tratarnos entre nosotros de un modo totalmente nuevo: llenos de paz, respeto y amor; de forma que cada uno pueda ser la regocijante maravilla, que realmente es en presencia de Dios. [Youcat 517]

 

¿Por qué el hombre no vive sólo de pan?

“No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4, según Dt 8,3).

 

Esta palabra de la Escritura nos recuerda que los hombres tienen un hambre espiritual que no se puede saciar con medios materiales. Se puede morir por falta de pan; pero también se puede morir porque sólo se ha recibido pan. En el fondo somos alimentados por aquel que tiene “palabras de vida eterna” (Jn 6,68) y un alimento que no perece (Jn 6,27): la Sagrada Eucaristía. [Youcat 523]

¿A quién se refiere la petición “Líbranos del mal”?

Con “el mal” no se habla en el Padrenuestro de una fuerza espiritual o energía negativa, sino del mal en persona que la Sagrada Escritura conoce bajo el nombre de tentador, padre de la mentira, Satanás o diablo.

 

Nadie negará que el mal en el mundo tiene un poder devastador, que estamos rodeados de insinuaciones diabólicas, que en la historia a menudo se desarrollan procesos demoníacos. Sólo la Sagrada Escritura llama a las cosas por su nombre: “Porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas” (Ef 6,12). La petición del Padrenuestro de ser librados del mal pone ante Dios toda la miseria de este mundo y suplica que Dios, el Todopoderoso, nos libere de todos los males. [Youcat 526]

¿Por qué terminamos el Padrenuestro con un "Amén"?

Tanto los cristianos como los judíos terminan desde muy antiguo todas sus oraciones con "Amén", con lo que quieren decir: "Así sea".

 

Allí donde un hombre dice "Amén" a sus palabras, "Amén" a su vida y su destino, "Amén" a la alegría que le espera, se unen el cielo y la tierra y estamos en la meta: con el amor que nos creó en el principio. [Youcat 527]

Esto es lo que dicen los Papas

Y permanece en sus labios, o al menos está grabada en sus corazones, la oración del Señor, que empieza con las palabras “Padrenuestro”. La oración que revela al Padre ratifica al mismo tiempo que los hombres son hermanos; y se opone en todo su contenido a los programas construidos según un principio de lucha del hombre contra el hombre de cualquier forma. La oración del “Padrenuestro” aleja los corazones humanos de la enemistad, del odio, de la violencia, del terrorismo, de la discriminación, de las situaciones en que la dignidad humana y los derechos humanos son conculcados. [Papa Juan Pablo II, Dilecti Amici, n. 15]