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4.12 ¿Qué es la gracia?

La llamada a la santidad

La gracia es un regalo que nos da Dios con la vida (Jn. 1:17)Jn. 1:17: "Por medio de Moisés ha recibido la Ley, pero la verdad y el don amoroso nos llegó por medio de Jesucristo".. Por medio de su gracia, Dios nos ayuda a creer para entrar en una relación con Dios; y vivir como cristianos.

La gracia cambia nuestra actitud hacia el mundo: muchas cosas que a menudo parecen tan importantes (dinero, posesiones, poder, tu carrera) de repente son mucho menos importantes. Y otras cosas se vuelven más importantes, como amar a Dios y a tu prójimo.

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La gracia es un don que Dios nos da para vivir cristianamente. Sin la gracia no podemos creer, convertirnos y hacer el bien.

La sabiduría de la Iglesia

¿Qué es la gracia?

Llamamos gracia al acercamiento gratuito y amoroso de Dios hacia nosotros, a su bondad que nos ayuda, a la fuerza para la vida que procede de él. Por la Cruz y la Resurrección Dios se acerca completamente a nosotros y nos hace participar de su vida mediante la gracia. Gracia es todo lo que Dios nos otorga sin que lo merezcamos lo más mínimo. 

“La gracia”, dice el papa Benedicto XVI, “es ser contemplado por Dios, ser tocado por su amor”. La gracia no es un objeto, sino la comunicación que el mismo Dios hace de sí mismo al ser humano. Dios no quiere menos que darse Él mismo. En la gracia estamos en Dios. [Youcat 338]

¿Qué es la gracia que justifica?

La gracia es un don gratuito de Dios, por el cual nos hace partícipes de su vida trinitaria, y capaces de actuar por amor hacia Él. Se le da el nombre de gracia habitual, santificante o edificante, porque nos santifica y nos diviniza. Es sobrenatural, porque depende enteramente de la iniciativa gratuita de Dios y supera la capacidad de la inteligencia y de las fuerzas del ser humano. Escapa, por lo tanto, a nuestra experiencia. [CCIC 423]

¿Qué otros tipos de gracia existen?

Además de la gracia habitual, existen otros tipos de gracia: las gracias actuales (dones en circunstancias particulares); las gracias sacramentales (dones propios de cada sacramento); las gracias especiales o carismas (que tienen como fin el bien común de la Iglesia), entre las que se encuentran las gracias de estado, que acompañan al ejercicio de los ministerios eclesiales y de las responsabilidades de vida. [CCIC 424]

¿Qué hace la gracia de Dios con nosotros?

La gracia de Dios nos inserta en la vida interior del Dios trinitario, en el intercambio de amor entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Nos capacita para vivir en el amor de Dios y para actuar a partir de este amor. 

La gracia nos ha sido infundida de lo alto y no se puede explicar por causas intramundanas (gracia sobrenatural). Nos convierte en hijos de Dios - especialmente por el Bautismo - y herederos del cielo (gracia santificante o divinizadora). Nos otorga una inclinación interior permanente al bien (gracia habitual). La gracia nos ayuda a conocer, querer y hacer todo lo que nos conduce al Bien, a Dios y al Cielo (gracia actual). La gracia se da de modo especial en los sacramentos, que por voluntad de nuestro Redentor son lugares destacados del encuentro con Dios (gracia sacramental). También se muestra en especiales dones de gracia que se conceden a cristianos individuales (carismas) o en fuerzas especiales prometidas al estado del Matrimonio, del Orden y al estado religioso (gracia de estado). [Youcat 339]

Esto es lo que dicen los Padres de la Iglesia

Oramos y pedimos que la Voluntad de Dios sea hecha en nosotros. Para que se pueda hacer en nosotros, es necesaria la Voluntad de Dios, es decir, su ayuda y protección, porque nadie es fuerte en su propia fuerza, sino que está a salvo por la indulgencia y la misericordia de Dios. [San Cipriano, El Padrenuestro, Cap. 14 (ML 4, 528)]