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2.14 ¿Puedo ser un buen cristiano sin la Iglesia?

El origen de la Iglesia

Jesús sabía que no sería fácil vivir como un cristiano. Por lo tanto instituyó la Iglesia, en la cual todos sus seguidores unidos forman una comunidad. A través de esta comunidad, los fieles pueden llegar a Dios, especialmente recibiendo los sacramentos y viviendo como Dios nos enseña. 

Jesús nos amó tanto que estuvo dispuesto a ofrecer su vida por la Iglesia. Aquél que rechace a la Iglesia, también rechaza a Jesús. Cuando la gente no conoce la Iglesia mediar culpa de su parte, esto no significa que ellos estén automáticamente condenados. Sin embargo, es mucho más fácil llegar a Dios a través de la Iglesia, y ser felices para siempre en el cielo. ¡Dios desea esto para toda la gente!

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Jesús fundó la Iglesia como camino seguro hacia Dios, con todo lo necesario incluido. Sin la Iglesia, no se puede garantizar la llegada.

La sabiduría de la Iglesia

¿En qué sentido la Iglesia es santa?

La Iglesia es santa porque Dios santísimo es su autor; Cristo se ha entregado a sí mismo por ella, para santificarla y hacerla santificante; el Espíritu Santo la vivifica con la caridad. En la Iglesia se encuentra la plenitud de los medios de salvación. La santidad es la vocación de cada uno de sus miembros y el fin de toda su actividad. Cuenta en su seno con la Virgen María e innumerables santos, como modelos e intercesores. La santidad de la Iglesia es la fuente de la santificación de sus hijos, los cuales, aquí en la tierra, se reconocen todos pecadores, siempre necesitados de conversión y de purificación. [CCIC 165]

¿Qué significa que la Iglesia es sacramento universal de salvación?

La Iglesia es sacramento universal de salvación en cuanto es signo e instrumento de la reconciliación y la comunión de toda la humanidad con Dios, así como de la unidad de todo el género humano. [CCIC 152]

¿Qué significa la afirmación «fuera de la Iglesia no hay salvación»?

La afirmación «fuera de la Iglesia no hay salvación» significa que toda salvación viene de Cristo-Cabeza por medio de la Iglesia, que es su Cuerpo. Por lo tanto no pueden salvarse quienes, conociendo la Iglesia como fundada por Cristo y necesaria para la salvación, no entran y no perseveran en ella. Al mismo tiempo, gracias a Cristo y a su Iglesia, pueden alcanzar la salvación eterna todos aquellos que, sin culpa alguna, ignoran el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan sinceramente a Dios y, bajo el influjo de la gracia, se esfuerzan en cumplir su voluntad, conocida mediante el dictamen de la conciencia. [CCIC 171]

¿Quién pertenece a la Iglesia católica?

Todos los hombres, de modos diversos, pertenecen o están ordenados a la unidad católica del Pueblo de Dios. Está plenamente incorporado a la Iglesia Católica quien, poseyendo el Espíritu de Cristo, se encuentra unido a la misma por los vínculos de la profesión de fe, de los sacramentos, del gobierno eclesiástico y de la comunión. Los bautizados que no realizan plenamente dicha unidad católica están en una cierta comunión, aunque imperfecta, con la Iglesia católica. [CCIC 168]

¿Cuál es la relación de la Iglesia católica con el pueblo judío?

La Iglesia católica se reconoce en relación con el pueblo judío por el hecho de que Dios eligió a este pueblo, antes que a ningún otro, para que acogiera su Palabra. Al pueblo judío pertenecen “la adopción como hijos, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas, los patriarcas; de él procede Cristo según la carne” (Rm 9, 4-5). A diferencia de las otras religiones no cristianas, la fe judía es ya una respuesta a la Revelación de Dios en la Antigua Alianza. [CCIC 169]

¿Qué vínculo existe entre la Iglesia católica y las religiones no cristianas?

El vínculo entre la Iglesia católica y las religiones no cristianas proviene, ante todo, del origen y el fin comunes de todo el género humano. La Iglesia católica reconoce que cuanto de bueno y verdadero se encuentra en las otras religiones viene de Dios, es reflejo de su verdad, puede preparar para la acogida del Evangelio y conducir hacia la unidad de la humanidad en la Iglesia de Cristo. [CCIC 170]

¿Cómo ve la Iglesia a las demás religiones?

La Iglesia respeta todo lo que en las demás religiones es bueno y verdadero. Respeta y fomenta la libertad religiosa como derecho humano. Sin embargo, ella sabe que Jesucristo es el único Salvador de los hombres. Sólo él es "el camino y la verdad y la vida" (Jn 14,6).

 

Todo aquél que busca a Dios nos resulta cercano a los cristianos. Hay un grado especial de "parentesco" con los musulmanes. Al igual que el judaísmo y el cristianismo, el islam pertenece también a las religiones monoteístas. También los musulmanes veneran al Dios creador y a Abraham como padre de su fe. Para el Corán, Jesús es un gran profeta. María, su Madre, es la madre del profeta. La Iglesia enseña que todos los hombres que sin culpa suya no conocen a Cristo ni a su Iglesia, pero buscan sinceramente a Dios y siguen la voz de su conciencia, pueden alcanzar la salvación con la ayuda de la gracia. Sin embargo, quien ha conocido que Jesucristo es "el camino, la verdad y la vida", pero no quiere seguirle, no alcanza la salvación. Esto es lo que se expresa con la frase "Extra ecclesiam nulla salus" (Fuera de la Iglesia no hay salvación). [Youcat 136]

 

¿Cuál es la misión de la Iglesia?

La misión de la Iglesia es hacer brotar y crecer en todos los pueblos el reino de Dios, que ha comenzado ya con Jesús.

 

Allí donde estuvo Jesús, el cielo tocó la tierra: Comenzaba el reino de Dios, un reino de paz y justicia. La Iglesia sirve a este reino de Dios. No es un fin en sí misma. Tiene que continuar lo que ha comenzado con Cristo. Debe actuar como lo haría Jesús. Continúa realizando los signos sagrados de Jesús. Transmite las palabras de Jesús. Por eso la Iglesia, con todas sus debilidades, es realmente un fragmento de cielo en la tierra. [Youcat 123]

Esto es lo que dicen los Padres de la Iglesia

Quien está separado de la Iglesia... está separado de las promesas de la Iglesia... Es un extraño: no puede tener a Dios como un padre aquél que no tiene a la Iglesia como madre. [San Cipriano, Sobre la Unidad de la Iglesia Católica, Cap. 6 (ML 4, 502)]